Si está revisando folletos con su hijo para decidir a qué internado enviarlo, quizá haya considerado una opción internacional. Enviar a su hijo a un internado en Suiza no solo le proporcionará una de las educaciones más prestigiosas del mundo, sino que también lo expondrá a nuevas culturas y habilidades lingüísticas a las que normalmente no tendría acceso en su país. Con esto en mente, aquí van algunas cuestiones que sopesar si está pensando en un internado suizo.
El nivel educativo de Suiza
La educación suiza está considerada una de las mejores del mundo. Si se tiene en cuenta cuánto invierte el gasto público en su sistema educativo estatal, y el nivel tan alto que alcanza como resultado, las escuelas privadas y los internados del país tienen mucho que igualar y superar.
Más allá de la educación primaria y secundaria, Suiza también es conocida por su educación universitaria, en especial en tecnología e ingeniería. La razón es que Suiza no prioriza únicamente las necesidades académicas, sino que apuesta por una visión mucho más amplia: garantizar que los niños adquieran competencias profesionales además de la excelencia académica necesaria para abrirse camino en la vida.
Independencia
Con un nivel educativo tan alto en Suiza, quizá se pregunte: ¿por qué enviar a mi hijo a un internado? Además de su sistema educativo estatal, los internados suizos están entre los más respetados del mundo. Con un estándar nacional tan alto que igualar, ofrecen a sus alumnos la mejor educación posible. Y no solo eso: también les dan a los niños un sentido de independencia.
Lejos de casa, en el internado, adquirirán la mentalidad y las habilidades para ser autosuficientes y seguros de sí mismos. Hacer amigos y estudiar según sus propios términos es algo que cultivarán por sí mismos, y que les servirá una y otra vez a lo largo de su vida.
Cultura
Quizá ya sepa que en Suiza se aprenden tres lenguas principales: alemán, francés e italiano. Este enfoque plurilingüe se adopta también en su sistema escolar, lo que significa que los niños aprenderán una segunda lengua en un país que destaca por ser bilingüe y plurilingüe. Harán amigos de orígenes muy diversos y con distintas habilidades lingüísticas, de modo que su vida social será multicultural, además de la faceta académica. A esto se suma que conocerán nuevas cocinas y actividades que ampliarán su paladar cultural. Ya sea aprendiendo a cocinar o viendo teatro en otro idioma, vivirán nuevas culturas en un entorno completamente nuevo.
Muchos padres quieren enviar a sus hijos a un internado con la expectativa de independencia y logros académicos. Un internado suizo les ayudará a conseguir ambas cosas, pero, además, adquirirán un conjunto de habilidades aún más diverso. No solo harán amigos para toda la vida, sino que también heredarán una comprensión y una conciencia cultural que quizá no alcanzarían en ningún otro lugar.



